Development

Reclamación de libertad de conciencia, religión

Reclamación de libertad de conciencia, religión

Seguimiento de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social y del vigésimo cuarto período extraordinario de sesiones de la Asamblea General: tema prioritario: la integración social

New York—4 February 2009

4 a 13 de febrero de 2009
Nueva York, Nueva York

 

 

o creencia en aras de la integración social

 

En momentos en que la opresión religiosa, el fanatismo y los enfrentamientos entre distintos sistemas de creencias hacen sentir sus efectos negativos en las formas de gobernanza, los marcos de desarrollo, la seguridad y los derechos humanos, nos complace que la Comisión de Desarrollo Social centre su atención en la integración social. Este tema, tan fundamental para todos los problemas que debe enfrentar la sociedad a todos los niveles, se ha definido como la capacidad de las personas de convivir con dignidad y respeto, y como un proceso de creación de sociedades estables y justas, en las cuales los individuos y las comunidades tengan la libertad de forjar su presente y su futuro. Aunque se ha prestado mucha atención a la eliminación de los obstáculos socioeconómicos para la integración social, el logro cabal de este objetivo requerirá que los países aborden otras cuestiones además de las nociones tradicionales de “excluidos” y “desfavorecidos”. Los esfuerzos de integración social reflejarán las diversas posiciones y aspiraciones de los pueblos del mundo, por tanto, los gobiernos deberán abordar una de las cuestiones más difíciles y desatendidas de nuestro tiempo: cómo garantizar a todos los individuos la libertad de conciencia, religión o creencia.

El ser humano no es sólo un animal económico y social, sino también un ser noble con libre albedrío y una conciencia que posibilita la búsqueda del sentido y la verdad. Sin la libertad para emprender esta búsqueda fundamentalmente humana, no son posibles la dignidad ni la justicia. Las naciones del mundo se han comprometido una y otra vez a respetar el derecho de las personas a elegir y cambiar libremente su religión o sus creencias, derecho consagrado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Sin embargo, prácticamente la mitad de la población mundial vive aún sometida a leyes que restringen el ejercicio de este derecho 1 . Además, se ha determinado la existencia de una relación entre las limitaciones impuestas a la libertad de religión y el deterioro del bienestar de la población en general, el aumento de los conflictos sociales, los malos resultados socioeconómicos y la inestabilidad política 2 .

A lo largo de los años, las Naciones Unidas han ido reconociendo cada vez más el importante vínculo que existe entre la religión, la libertad y el desarrollo humano. En la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social de 1995 se señaló que las sociedades deben responder más efectivamente a las necesidades materiales y espirituales de las personas y que la intolerancia y el odio religioso constituyen una severa amenaza para la seguridad y el bienestar de la humanidad 3 . En el Informe sobre el Desarrollo Humano de 2004 se reconoció por primera vez que la libertad cultural es una parte esencial del desarrollo humano y afirmó la vital importancia de la religión para la identidad de los pueblos 4 . El Informe sobre el desarrollo humano en los países árabes de 2004 hace una contribución igualmente importante a la cuestión y define la libertad simultáneamente como “garante y objetivo” del desarrollo humano y como el requisito primordial para el desarrollo de la región de los países árabes 5 . En realidad, no hay ninguna razón para pensar que la libertad de conciencia, religión o creencia sea un valor o una cuestión occidental. Esta libertad tampoco debe considerarse un lujo que debe alcanzarse sólo una vez satisfechas las necesidades básicas de alimentos y vivienda. Por el contrario, es esencial para los esfuerzos encaminados a restituir la dignidad humana y fortalecer la vida de la comunidad.

Varios acontecimientos que se están produciendo en el mundo ponen de relieve la necesidad de que la Comisión se ocupe de esta cuestión. En primer lugar, la circulación de personas e ideas está aumentando rápidamente y menoscaba los esfuerzos para crear comunidades pacíficas e integradas, sobre todo en países que tratan de imponer la homogeneidad de las prácticas religiosas o las creencias. La opresión religiosa sigue socavando la estabilidad social y política. En segundo lugar, en prácticamente todo el mundo, la religión se ha convertido en un importante tema político y social. Son las normas religiosas y culturales, y no las normas jurídicas, las que han demostrado ser poderosos factores determinantes de las actitudes y los comportamientos, lo cual debilita a muchos gobiernos y fortalece a otros.

En tercer lugar, el concepto de “difamación de las religiones”, que ha distorsionado el marco internacional de derechos humanos y puesto a prueba los mecanismos de derechos humanos, ha restringido selectivamente el espacio público para la exploración y el debate pacíficos de cuestiones relacionadas con las creencias, tan imperiosamente necesario en comunidades diversas y divididas. Además, la cuestión conexa del extremismo religioso como gran obstáculo para la integración social y la estabilidad aún no ha sido reconocida por las Naciones Unidas. En cuarto lugar, el actual debate acerca de la religión en el ámbito público ha sido impulsado en gran medida por extremistas: los que imponen su ideología religiosa por la fuerza y los que no dejan ningún espacio para las expresiones de fe o creencia en el ámbito público. Sin embargo, ninguno de los extremos representa la posición de la mayoría de la humanidad.

La libertad de conciencia, religión o creencia puede muy bien ser el siguiente objetivo en el camino hacia la integración social. Con cada una de las sucesivas batallas morales —centradas en la esclavitud, el apartheid, el racismo, la discriminación contra las mujeres o el nacionalismo— la humanidad ha roto barreras para la integración social y afirmado los cimientos de una comunidad mundial más justa. La Comunidad Internacional Baha’i desea aprovechar esta oportunidad para señalar medidas que podrían adoptar la Comisión, los gobiernos y la sociedad civil con miras a proteger la libertad de conciencia, religión o creencias y promover la integración social.

Toda estrategia a largo plazo para promover el entendimiento de esta libertad debe arraigarse en los esfuerzos para promover la alfabetización y la educación: las mujeres, los hombres y los niños que pueden leer sus propios libros sagrados o los de otras religiones o creencias, que tienen libertad para preguntar y debatir y que pueden participar en la generación y aplicación del conocimiento estarán mejor preparados para contrarrestar la fuerza de la ignorancia y el fanatismo. Los Principios orientadores de Toledo sobre la enseñanza acerca de religiones y creencias en las escuelas públicas 6 , iniciativa de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, constituyen un ejemplo reciente de esfuerzo para promover un mejor entendimiento del papel que desempeñan las religiones en el mundo pluralista de hoy. Aunque el entendimiento no basta para lograr un mayor respeto, no cabe duda de que su inexistencia explica muchos conflictos y estereotipos. Los principios orientadores no propugnan ningún tipo de enseñanza en particular sino que ofrecen orientaciones para elaborar y aplicar programas de estudio justos y equilibrados en su tratamiento de las religiones y las creencias.

Otro ejemplo concreto viene del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, donde el Gobierno, en respuesta a un informe reciente de su Comisión sobre Integración y Cohesión, lanzó un plan para hacer frente a las tensiones de la comunidad, que incluye un proyecto consultivo para elaborar una estrategia encaminada a promover interacciones significativas entre las personas de diferentes comunidades religiosas y entre las comunidades religiosas y la sociedad civil en general 7 . Estos son sólo dos ejemplos entre un creciente número de iniciativas dimanantes de las comunidades y las naciones de todo el mundo. Se observa un espíritu de experimentación en las comunidades e instituciones que proponen iniciativas para la integración, motivadas por el deseo de conocer, comprender y conectar. A medida que esos esfuerzos consigan una mayor capacidad, impacto y prominencia, irán aumentando su contribución al proceso de aprendizaje dinámico que promueve la integración social.

Recomendamos las siguientes posibles medidas para la promoción de la igualdad de conciencia, religión o creencia con miras a la integración social:

  • La Comisión de Desarrollo Social debe reconocer el papel que desempeña la libertad de conciencia, religión o creencias en el desarrollo social y en el establecimiento de sociedades integradas y justas.
  • Las Naciones Unidas y las partes interesadas deben realizar estudios de la relación que existe entre la libertad de conciencia, religión o creencia y diversas dimensiones del desarrollo social, entre otros: la igualdad de género, la pobreza, la educación, la producción de conocimientos y las estructuras socioeconómicas.
  • Los gobiernos podrían pedir al Secretario General un informe sobre la cuestión mencionada. Entre otras cosas, el informe podría examinar el impacto de las limitaciones de esta libertad en grupos especialmente vulnerables (por ejemplo, mujeres, niños, refugiados, minorías y trabajadores migrantes), para comprender mejor la forma en que se crean nuevas barreras para la integración social.
  • En colaboración con la sociedad civil, los gobiernos podrían elaborar una estrategia para facilitar consultas locales y/o regionales sobre el tema para sensibilizar acerca de esta libertad y servir de base a políticas gubernamentales.
  • Los gobiernos deberían elaborar directrices para la enseñanza de religiones y creencias en las escuelas públicas.
  • La Comisión podría solicitar al Comité de Derechos Humanos que emitiera un nuevo comentario general sobre la libertad de conciencia, religión o creencias (consagrada en el Artículo 18 de la Declaración Universal de Derechos Humanos). Dado que se han planteado múltiples cuestiones relacionadas con esta libertad desde que el Comité emitiera su primer comentario general al respecto, en 1993 8 (por ejemplo, la difamación de las religiones, los derechos de las minorías), sería útil una mayor aclaración de la cuestión desde el punto de vista jurídico.

10. La libertad de conciencia, religión y creencias es un elemento fundamental del desarrollo humano y los esfuerzos para crear una sociedad justa y armoniosa. La tarea colectiva de avanzar hacia una integración y una cohesión cada vez mayores es impensable si una gran parte de la población mundial no goza de la libertad de participar en la exploración y el debate cuando su razón y su conciencia se lo exijan.

 

1 Boyle, K., & Sheen, J. (1997). Freedom of Religión and Belief: World Report. Londres: Routledge.

2 Marshall, P.A. (Compilador) (2008). Religious Freedom in the World. Plymouth, Reino Unido: Rowman and Littlefield Publishers.

3 Cumbre sobre el Desarrollo Social de las Naciones Unidas (1995), Informe de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Social. http://ww.un.org/esa/socdev/wssd/agreements.html.

4 PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) (2004); Informe sobre el Desarrollo Humano, 2004: la libertad cultural en el mundo diverso de hoy. Nueva York, Oxford University Press.

5 PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), Fondo Árabe de Desarrollo Económico y Social y Programa Árabe del Golfo para las Organizaciones de Desarrollo de las Naciones Unidas (2005). Arab Human Development Report 2004: Towards Freedom in the Arab World. Nueva York, Publicación de las Naciones Unidas.

6 Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa/Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (OSCE/ODIHR) (2007). Principios orientadores de Toledo sobre la enseñanza acerca de religiones y creencias en las escuelas públicas. Varsovia, Polonia: OSCE: Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos.

7 Department for Communities and Local Government (2008). Face to Face and Side by Side: A Framework for Partnership in our Multi Faith Society. Londres, Reino Unido.

8 Comité de Derechos Humanos, Comentario General No. 22. Artículo 18 (1994). Documento de las Naciones Unidas HRIGEN 1, Rev.1 a 35.

 

 

Reconquête de la liberté de conscience, de religion ou de conviction en vue de sa mise au service de l’intégration sociale

Reconquête de la liberté de conscience, de religion ou de conviction en vue de sa mise au service de l’intégration sociale

Suivi du Sommet mondial pour le développement social et de la vingt-quatrième session extraordinaire de l’Assemblée générale : thème prioritaire : l’intégration sociale

New York—4 February 2009

Déclaration

Reconquête de la liberté de conscience, de religion ou de conviction en vue de sa mise au service de l’intégration sociale

À l’heure où l’oppression religieuse, le fanatisme et les clivages entre divers systèmes de croyance mettent à mal les modes de gouvernance, les cadres de développement, la sécurité et les droits de l’homme, nous saluons la décision de la Commission du développement social de se pencher sur le thème prioritaire de l’intégration sociale, au cœur de tous les enjeux sociaux, et qualifié de capacité des individus à vivre ensemble dans le respect et la dignité, et de méthode propre à favoriser l’émergence de sociétés justes et stables, au sein desquelles individus et communautés sont libres de façonner leur présent et leur avenir. Or, si l’élimination des entraves socioéconomiques à l’intégration sociale a beaucoup retenu l’attention, il n’en demeure pas moins que les pays devront également, pour réaliser pleinement cet objectif, s’attaquer à des questions en dehors des notions traditionnelles d’exclusion et de désavantage. Les efforts d’intégration sociale étant censés refléter la diversité des opinions et des aspirations des peuples du monde entier, les gouvernements devront faire face aux problèmes les plus ardus et les plus négligés de l’heure : garantir à tout un chacun sa liberté de conscience, de religion ou de conviction.

L’être humain est non seulement une créature économique et sociale, mais noble également, douée d’un libre arbitre et d’une conscience qui rendent la quête de sens et de vérité possible. Sans la liberté de poursuivre cette quête humaine fondamentale, il ne peut y avoir ni dignité ni justice. Les nations du monde se sont maintes fois engagées à garantir le respect du droit de l’individu d’adopter et de changer librement sa religion ou ses convictions, comme le consacrent la Déclaration universelle des droits de l’homme et le Pacte international relatif aux droits civils et politiques. Or, près de la moitié de la population mondiale vit sous le régime de lois qui restreignent le droit d’adopter et de changer librement sa religion ou ses convictions 1 . Qui plus est, des liens ont été établis entre les restrictions à la liberté de religion et un recul du bien-être chez l’ensemble des populations, une recrudescence des conflits sociaux, de mauvais résultats socioéconomiques et une instabilité politique 2 .

L’Organisation des Nations Unies s’est accordée à reconnaître de plus en plus au fil des années l’importance des liens qui existent entre la religion, la liberté et le développement humain. La Déclaration du Sommet mondial pour le développement social de 1994 notait que les sociétés devaient mieux pourvoir aux besoins matériels et spirituels de leurs membres et que l’intolérance et la haine religieuse faisaient peser de graves menaces sur la sécurité et le bien-être de l’homme 3 . Le rapport sur le développement humain du PNUD reconnaissait pour la première fois en 2004 la part vitale de la liberté culturelle dans le développement humain en affirmant la profonde importance que revêt la religion dans les identités des peuples 4 . Dans une contribution tout aussi significative, le rapport arabe sur le développement humain de 2004 a fait de la liberté à la fois la « garante et l’objectif » du développement humain et la condition sine qua non du développement dans la région arabe 5 . À vrai dire, rien ne fonde à penser que la liberté de conscience, de religion ou de conviction soit une valeur ou une préoccupation occidentale, elle ne doit pas non plus être perçue comme un luxe dont ne doit se mettre en quête qu’une fois assouvis les besoins fondamentaux liés à l’alimentation et au logement, mais plutôt comme participant essentiellement aux efforts visant à rétablir la dignité humaine et à renforcer la vie communautaire.

Bien des faits nouveaux survenus sur la scène internationale témoignent de l’intérêt que la Commission doit porter à ce thème. Premièrement, un mouvement de personnes et d’idées qui s’étend de plus en plus rapidement fragilise les efforts de création des communautés pacifiques et soudées, notamment dans des pays qui cherchent à homogénéiser de force les pratiques ou convictions. L’oppression religieuse continue de nuire à la stabilité sociale et politique. Deuxièmement, la religion est devenue presque partout dans le monde un sujet d’importance politique et sociale majeure. Les normes religieuses et culturelles se sont révélées plus aptes que les normes juridiques à déterminer les attitudes et comportements, neutralisant de nombreux gouvernements, en renforçant d’autres.

Troisièmement, la notion de « diffamation des religions », qui a faussé le cadre international des droits de l’homme et entravé son mécanisme de fonctionnement, a réduit, de manière sélective, les champs d’exploration et des débats publics pacifiques sur des questions de conviction, qui font si cruellement défaut dans des communautés très diverses et divisées. Par ailleurs, l’ONU n’a jusqu’ici pas reconnu comme obstacle majeur à l’intégration et à la stabilité sociales la question qui en est le corollaire et que constitue l’extrémisme religieux. Quatrièmement, le débat actuel de religion qui s’est instauré dans la sphère publique est largement alimenté par des tenants de thèses extrêmes – ceux qui imposent leur idéologie religieuse par la force et ceux qui nient toute place à des expressions de foi ou de conviction dans la sphère publique. Pourtant, l’humanité dans sa majorité, ne se reconnaît nullement dans ces vues extrêmes.

La liberté de conscience, de religion ou de conviction pourrait bien constituer la nouvelle frontière dans la marche vers l’intégration sociale. Avec chaque bataille morale successive, que cela ait été contre l’esclavage, l’apartheid, le racisme, la discrimination à l’égard des femmes ou le nationalisme, l’humanité a démantelé des obstacles à l’intégration sociale pour les remplacer par autant d’autres piliers destinés à ériger un monde plus juste. La communauté internationale bahaïe tient à saisir cette occasion pour tracer des lignes de conduite que pourraient adopter la Commission, les gouvernements et la société civile pour mieux protéger la liberté de conscience, de religion ou de conviction et ainsi assurer l’intégration sociale.

Toute stratégie à long terme visant à permettre de mieux cerner cette liberté doit être sous-tendue par des efforts visant à promouvoir l’alphabétisation et l’éducation car des femmes, des hommes et des enfants qui savent lire leurs propres Écritures et celles d’autres religions ou convictions, qui sont libres de les remettre en question et d’en discuter, et qui peuvent contribuer à créer et à appliquer des connaissances seront mieux armés contre les forces de l’ignorance et du fanatisme. Les Principes directeurs de Tolède sur l’enseignement relatif aux religions et aux convictions dans les écoles publiques 6 , initiative de l’Organisation pour la sécurité et la coopération en Europe, constituent un exemple récent d’efforts visant à donner une meilleure idée du rôle des religions dans le monde pluraliste. La compréhension ne suffira certes pas, à elle toute seule, à assurer un plus grand respect, mais son absence est, sans nul doute, à l’origine de bien des conflits et de bien des stéréotypes. Les Principes directeurs ne préconisent pas de programmes particuliers en tant que tels, mais montrent plutôt comment concevoir et mettre en œuvre des programmes qui traitent des religions et convictions, de manière juste et équilibrée.

Une autre initiative concrète émane du Royaume-Uni de Grande-Bretagne et d’Irlande du Nord, où le Gouvernement, suite à un récent rapport de sa Commission sur l’intégration et la cohésion, a lancé un plan de lutte contre les tensions communautaires. Il prévoit notamment un processus de consultation visant à définir une stratégie de nature à favoriser l’instauration de véritables relations entre les membres des différentes communautés religieuses et entre les communautés religieuses et la société civile dans son ensemble 7 . Ce ne sont là que deux exemples d’initiatives parmi tant d’autres qui germent au sein de communautés et de nations à travers le monde. On peut déceler un esprit d’expérimentation à mesure que communautés et institutions lancent des initiatives de rapprochement, mues par undésir de se connaître, de se comprendre et de se rattacher les unes aux autres. À mesure que leurs moyens, leurs effets et leur importance croîtront, ces actions contribueront à dynamiser le process us d’apprentissage qui sous-tend les efforts d’intégration sociale.

Nous formulons les recommandations suivantes qui devraient pouvoir aider à faire progresser la liberté de conscience, de religion ou de conviction en la mettant au service de l’intégration sociale :

  • La Commission du développement social doit reconnaître le rôle que joue la liberté de conscience, de religion ou de conviction dans le développement social et dans la création de sociétés justes et équitables;
  • L’Organisation des Nations Unies et les parties intéressées doivent étudier les liens entre la liberté de conscience, de religion ou de conviction et les divers aspects du développement social, liés notamment à l’égalité des sexes, à la pauvreté, à l’éducation, à la production de connaissances et aux structures socioéconomiques, sans pour autant s’y limiter;
  • Les gouvernements doivent prier le Secrétaire général de leur établir un rapport sur la question susmentionnée. Ce rapport pourrait, entre autres, examiner les effets que les entraves à cette liberté ont notamment sur des groupes vulnérables, comme les femmes, les enfants, les réfugiés, les minorités et les travailleurs migrants, pour mieux comprendre la manière dont cela crée d’autres obstacles à leur intégration sociale;
  • Les gouvernements doivent définir, en collaboration avec la société civile, une stratégie visant à favoriser des consultations locales ou régionales sur ce thème, de manière à mieux faire prendre conscience de cette liberté et d’influer sur les politiques à suivre;
  • Les gouvernements doivent établir des critères d’enseignement des religions et des convictions dans les écoles publiques;
  • La Commission pourrait demander au Comité des droits de l’homme de formuler une nouvelle observation au sujet de la liberté de conscience, de religion ou de conviction (comme le prévoit l’article 18 de la Déclarationuniverselle des droits de l’homme). Étant donné les nombreuses questions qui ont été soulevées à propos de cette liberté depuis la première observation faite concernant ce droit en 1993 8 (par exemple, la diffamation des religions, les droits des minorités), il serait utile d’avoir plus de précisions juridiques sur ce droit.

10. La liberté individuelle de conscience, de religion et de conviction est au cœur du développement humain et des efforts de création d’une société juste et harmonieuse. La tâche collective de renforcement de l’intégration et de la cohésion est inimaginable tant qu’une part importante de la population mondiale n’est pas libre de participer à l’exploration et au débat, à l’appel de leur conscience et de leur intelligence.

 

1 Boyle, K. et Sheen, J. (1997), Freedom of Religion and Belief: World Report. Londres : Routledge.

2 Marshall, P. A. (éd.) (2008), Religious Freedom in the World. Plymouth, Royaume-Uni : Rowman and Littlefield Publishers.

3 Nations Unies, Sommet mondial pour le développement social (1995). Rapport du Sommet mondial pour le développement social. URL : http://www.un.org/esa/socdev/wssd/ agreements.html.

4 PNUD (Programme des Nations Unies pour le développement) (2004). Rapport mondial sur le développement humain, 2004 : la liberté culturelle dans un monde diversifié. New York : Oxford University Press.

5 PNUD (Programme des Nations Unies pour le développement), Fonds arabe pour le développement économique et social, et Programme arabe du Golfe pour les organismes de développement des Nations Unies (2005). Rapport arabe sur le développement humain 2004 : vers la liberté dans le monde arabe. New York : publication des Nations Unies.

6 Le Bureau des institutions démocratiques et des droits de l’homme de l’Organisation pour la sécurité et la coopération en Europe [BIDDH/OSCE (2007)]. Principes directeurs de Tolède sur l’enseignement relatif aux religions et aux convictions dans les écoles publiques. Varsovie (Pologne), Bureau des institutions démocratiques des droits de l’homme de l’OSCE.

7 Department for Communities and Local Government (2008), Face to Face and Side by Side: A Framework for Partnership in our Multi Faith Society (Face à face et côte à côte : cadre de partenariat dans une société multiconfessionnelle), Londres (Royaume-Uni).

8 Comité des droits de l’homme, observation générale no 22, art. 18 (1994). Document des Nations Unies HRI/GEN/1/Rev.1 à 35.

声明 恢复良心、宗教或信仰自由,促进社会融合

声明 恢复良心、宗教或信仰自由,促进社会融合

社会发展问题世界首脑会议和大会 第二十九届特别会议的后续行动: 优先主题:社会融合 具有经济及社会理事会咨商地位的非政府组织巴哈伊教国际联盟提出的声明 秘书长收到以下声 明,现依照经济及社会理事会第 1996/31号决议第 36和37段的规定分发。

New York—4 February 2009

2009年2月 4日至13日临时议程* 项目3(a)

目 前,截然不同的信仰体系之间的宗教压迫、狂热行为和冲突正给治理模式、发展框架、安全与人权造成压力。而此时我们高兴地看到社会发展委员会将重点放在社 会融合的主题上。这一主题对社会各阶层所面对的难题如此重要,被描述为人民在尊严和尊重中共处的能力,以及促进稳定和公正社会的过程,其中个人和社区自由 地塑造其现在和未来。尽管消除社会融合所面对的各种社会经济障碍吸引了大量注意,然而要实现这一目标,各国还需要解决传统的排斥和处境不利概念之外的问 题。促进社会融合的努力将体现世界人民的不同声音和愿望,就此而言,各国政府需要应付我们时代的最具挑战性和最被忽视的问题之一,即确保每个人的良心、宗 教或信仰自由。

人不仅是经济和社会动物,而且是具备自由意志和良知的高等动物,从而能够追求意义和真理。不能自由地 追求这种人类根本目标,就无法实现尊严或正义。世界各 国不断承诺维护《世界人权宣言》和《公民及政治权利国际公约》所载的个人自由接受或改变其宗教或信仰的权利。然而,世界上约一半人口仍然生活在限制自由接 受或改变其宗教或信仰的法律约束中。1 此外,对宗教自由的限制是与普通民众的福祉受损、社会冲突加剧、不良的社会经济后果以及政治上的不稳定分不开的。2

多年以来,联合国日益认识到宗教、自由和人的发展之间的重要联系。1995年社会发展问题世界首脑会议指出,"各个社会必须更加有效地满足个人的物质和精 神需要",不容忍和宗教仇恨对人的安全和福祉构成"严重威胁"。 3 2004年,联合国《人类发展报告》首次认定文化自由为人类发展的一个至关重要部分,并肯定了"宗教对人民特征的深刻重要意义。" 4 2004年《阿拉伯国家人类发展报告》作出了同样重要贡献,将自由确定为人类发展的"保障和目标"以及阿拉伯地区发展的主要条件。 5 诚然,没有任何理由认为良心、宗教或信仰自由是一种 西方的价值或关切。这种自由也不应视为只有在对粮食和住所的基本需求满足之后才能追求的奢侈品。相反,它是恢复人的尊严和促进社区 生活努力的核心。

世 界舞台上的一些事态发展凸现出社会发展委员会需要注意这一问题。首先,人员和想法的流动迅速增加,给创建和平与一致的社会 的努力带来压力,特别是在争取推行属性一致做法或信仰的国家创建这种社会的努力。宗教压迫继续破坏社会和政治稳定。其次,几乎在世界所有地区,宗教已成为 具有重大政治和社会意义的问题。同法律规范相比,宗教和文化规范已经证明是更强大的决定人们态度和行为的因素,使很多国家的政府感受挫折,同时使其他国家 的政府感到振奋。

第三,扭曲国际人权框架和给人权机制造成难题的"对宗教的诽谤"的概念,有选择性地限制公众对与信仰 有关的问题的和平探讨和辩论的空间,而多样性和相互分 开的社区则急需这种探讨和辩论。此外,联合国尚未认识到作为社会融合与稳定的主要障碍的宗教极端行为的相关问题。第四,公共领域目前关于宗教问题的辩论的 推动者主要是那些支持极端行为者,他们用武力推行其宗教意识,剥夺在公共领域表达宗教和信仰的空间。然而任何一种极端倾向都不代表人类大多数的观点。

良 心、宗教或信仰自由很可能是实现社会融合征途上的下一个疆域。人类经过一场接一场的道德战斗而攻破了社会融合遇到的障碍并树立起一个又一个更加公正的全 球社会的栋梁。这些战斗的焦点或为奴隶制、种族隔离、种族主义、对妇女的歧视,或为民族主义。巴哈伊教国际联盟借此机会强调社会发展委员会、各国政府以及 民间社会可以为进一步保护良心、宗教或信仰自由以促进社会融合而采取的行动。

促进对这种自由的理解的任何长期战略,都 必须以推广和识字和教育的努力为基础:能够阅读本宗教的经文和其他宗教或信仰的经文、能够自由提出问题和进行讨论 以及能够参加创造和应用知识的男女儿童,将为抗击无知和狂热的力量做好更充分的准备。《在公立学校教授宗教信仰的托莱多指导原则》 6 是欧洲安全与合作组织的一项举措,成为促进更好地理解宗教在当今多元世界中所发挥的作用的最新例子。虽然仅靠这种理解不会带来更大的尊重,但没有这种理解 无疑加深大量冲突和陈规定型。《指导原则》没有提倡任何一种课程,而是提供关于如何设计和实施公平与平衡对待宗教和信仰的课程的指导。

大不列颠及北爱尔兰联合王国展开了另外一种具体努力,即政府根据其融合和和凝聚力委员会最近一份报告,启动了一项化解社区紧张的计划,其中包括一个协商进 程,用以制定一项促进不同信仰社区人民之间和信仰社区与更广泛的民 间 社会之间的实际互动的战略。 7 这些只是全世界各国和各个社区雨后春笋般出现的日渐增多的举措中的两个例子。随着各个社区和机构参与搭建了解、理解和联系的桥梁,可以看到一种勇于革新的 精神。随着这种举措的力度、影响和显著地位的增加,将会促进推动实现社会融合努力的动态学习过程。

我们提出如下建议作为下一步可采取的增强良心、宗教或信仰自由以促进社会融合的措施:

  • 社会发展委员会应该确认良心、宗教或信仰自由在社会发展及建立有凝聚力和公正社会中的作用。
  • 联合国和相关利益攸关者应当对良心、宗教或信仰自由与社会发展的各个层面之间的联系展开研究,这些层面包括且不仅限于两性平等、贫穷、教育、创造知识以及 各种社会经济结构。
  • 各国政府可吁请秘书长就上述问题提出报告。报告除其他外可审查这种自由所受到的限制对尤其弱势的群体(如妇女、儿童、难民、少数群体和移徙工人)的影响, 以便更好地了解该问题如何给这些人的社会融合造成更多的障碍。
  • 各国政府应该与民间社会合作,制定一项战略,以促进有关这一主题的地方和(或)区域协商,从而增强对于这种自由的意识并为政府决策提供信息。
  • 政府应该为公共学校中有关宗教和信仰的教学制定准则。
  • 社会发展委员会可要求人权委员会印发一份关于良心、宗教或信仰自由的新的评论(《世界人权宣言》第 18条规定)。鉴于自委员会 1993年就这一权利印发第一次评论以来出现很多有关这一自由的问题 8 (如对宗教的诽谤、少数人权利等),就这一权利作出更进一步的法律澄清是有帮助的。

个人的良心、宗教或信仰自由处于人类发展和创建公正和谐社会努力的中心。如果世界上相当一部分人不能自由参加对促进其智力和良 知的探讨和辩论,就无法想象如何完成逐步增强融合与凝聚力程度的共同任务。

 

1 Boyle, K., & Sheen, J. (1997). Freedom of Religion and Belief: World Report. London: Routledge.。

2Marshall, P. A. (Ed.). (2008). Religious Freedom in the World. Plymouth, United Kingdom: Rowman and Littlefield Publishers。

3联合国社会发展问题世界首脑会 议(1995)。《社会发展问题世界首脑会议的报告》(见E/2007/99(SUPP),脚注). [URL: http://www.un.org/esa/socdev/wssd/agreements.html]

4开发署(联合国开发计划署) (2004)。2004年《人类发展报告》:"当今多样化世界中的文化自由"。New York: Oxford University Press。

5开发署(联合国开发计划署), 阿拉伯经济与社会发展基金会和阿拉伯湾支援联合国发展组织方案,(2005)。2004年《阿拉伯国家人类发展报告》:促进阿拉伯世界的自由。New York: United Nations Publications。

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6欧洲安全与合作组织/民主制度和人权办公室(欧安组织/民主人权办)(2007)。《在公立学校 教授宗教信仰的托莱多指导原则》。波兰华沙: 欧安组织民主制度和人权办公室。

7社区和地方政府事务部 (2008)。Face to Face and Side by Side: A Framework for Partnership in our Multi Faith Society. 联合王国,伦敦。

8人权委员会一般性评论22,第 18条,(1994),联合国文件IIRIGEN1Rev.1 at 35。

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